Magdalenas de convento, con y sin thermomix

Nuestro cerebro guarda celosamente, escenas de nuestra vida, sabores, olores sonidos, un día sin saber porque… de repente aparecen y nos llevan a esos momentos. Nuestro olfato sin pedirnos permiso conecta con nuestra memoria y nos va contando nuestras propias historias.

El otro día cuando salía de una reunión de trabajo, el autobús que tenía que coger pasó delante de mi como una exhalación, para colmo empezó a llover. No podía estar más frustrada, tenía que cambiar todo lo que había previsto para la tarde.

En ese mismo instante me llegó un intenso aroma a café.

Rebajas
Cocina día a día: 1095 recetas. 365 menús para las cuatro estaciones (Planeta Cocina)
  • Cocina día a día: 1095 recetas. 365 menús para las cuatro estaciones (Planeta Cocina)
  • Tapa de calidad
  • Idioma Español
  • Óptimo para leer
  • Arguiñano, Karlos (Author)

Detrás de la parada del autobús había una deliciosa pastelería, de esas que tienen cuatro o cinco mesitas, para que de forma improvisada te tomes un café o té acompañado de una de sus dulces tentaciones, un sitio tranquilo, sencillo, recogido…

Tenía mucho frío y sin saber como, me sentí obligada a entrar, sentarme y esperar al próximo autobús con un breve descanso.

Cuando me lleve el café a la boca y dí un mordisco a la magdalena que lo acompañaba, me estremecí, algo bullía en mi interior, un placer delicioso me lleno y me aíslo del resto del mundo.

Los segundos se habían ralentizado para acompañarme, me habían regalado una tregua, un espacio por el que se colaba un calor muy confortable, el recuerdo de algo muy familiar, una paz que me envolvía.

Cuando era pequeña, tuve la suerte de vivir encima del obrador de una pastelería y cada mañana me despertaba con el maravilloso olor de las magdalenas que a las 8 en punto sacaban del horno. Magdalenas que nunca faltaban en los desayunos de mi casa.

Como os podréis imaginar mi cabeza solo podía contener una idea… rebusque en mis mensajes de wasap hasta encontrar la receta de Magdalenas que nuestra tía, le había dado a mi prima Carmen.

Una receta de magdalenas increíble, de un convento de clausura que tiene fama por sus maravillosa bollería. Allí en mis manos tenía aquel tesoro desde hacía más de dos meses y no se me había ocurrido desenterrarlo hasta que el olor a café me invadió en el peor momento del día.

Os preguntaréis como podía tener mi tía una receta tan exclusiva. La respuesta es muy sencilla, mi tía es una de las monjas encargada de hacer estos dulces, una mujer extraodinaria , con una vida muy curiosa, creo que es la única monja de clausura que tiene cuatro nietos… Pero bueno no nos liemos, esa es una historia que os contaré otro día… siempre que ella me autorice.

¿Qué necesitamos? (50 unidades aproximadamente)

250 gr. de harina normal
250 gr. de harina de repostería (sin levadura)
6 huevos
450 gr. de azúcar
300 ml. de aceite de girasol
160 ml. de aceite de oliva suave
1 cucharada de nata
80 ml. de leche
155 ml. de agua
3 sobres de levadura royal (impulsor)
la ralladura de medio limón

¿Cómo lo hacemos?
Voy a ir contándoos, mis trucos con las magdalenas. El primero es que en repostería es necesario respetar los ingredientes, el orden de incorporación de los mismos  y las cantidades, porque es el secreto, para conseguir un buen resultado. Ya que la proporción entre elementos líquidos y sólidos debe estar muy bien pesada y compensada.

Vamos con la receta:

En un bol mezclamos las dos harinas, la levadura, con ayuda de una cuchara
Con Thermomix: Ponemos en el vaso la harina, la levadura, y la ralladura de limón y mezcla 40 s., en velocidad progresiva 6-10. Retira y reserva.

Batimos las claras de los huevos, hasta que estén espumosas, echamos las yemas y volvemos a batir.
Añadimos el azúcar y batimos hasta que esté bien integrado.
Incorporamos el aceite poco a poco en hilo y  sin dejar de batir.
Cuando terminamos con el aceite repetimos el mismo proceso con la leche, y con el agua. Añadimos también la cucharada de nata.


Con thermomix: Ponemos  la mariposa en las cuchillas, programamos 3 minutos, velocidad 3,5, temperatura 37º  y añadimos los huevos, de uno en uno, hasta que estén los 6. En ese momento echamos el azúcar y ponemos el cubilete, programamos 3 m con la misma velocidad.
Pasado este tiempo, a la misma velocidad y sin quitar el cubilete añadimos el aceite en hilo. De la misma forma incorporamos la leche, el agua y la cucharada de nata.

Añadimos las harinas (que teníamos reservadas) a la mezcla anterior, poco a poco y con ayuda de un tamiz. y la ralladura del limón y mezclamos todo con la batidora.
Con thermomix: Incorpora por último las harinas (que teníamos reservadas) a la mezcla anterior, quitamos la mariposa y mezclamos 1m. en velocidad 3.

Tanto si lo hemos hecho con batidora o con thermomix, metemos la mezcla, tapada, en el frigorífico, durante al menos una hora, aunque lo podemos dejar también hasta el día siguiente.

Pasado este tiempo, es el momento de hornear.
Vamos ahora con el resto de trucos o técnicas para conseguir unas magdalenas perfectas.
Ponemos el horno a 220º, con calor arriba y abajo y si tiene ventilador puesto. Mientras alcanza la temperatura, sacamos la mezcla del frigorífico.
Segundo truco: Volvemos a batir la mezcla antes de repartirla, si es con batidora, velocidad media durante 1 minuto.
Si es con thermomix 30 segundos velocidad 4.

Ahora repartimos la mezcla en los moldes de las magdalenas:
Tercer truco: Esta masa de magdalenas sube mucho, por eso te recomiendo que llenes los moldes solo un poco por encima de la mitad.
Cuarto truco: Para que el copete quede alto y no se nos desparrame al subir, yo meto los moldes de magdalenas en flaneras individuales y quedan perfectos.

Lo ponemos en la zona media baja del horno y antes de introducirlas bajamos el horno a 200º y lo mantenemos hasta que suba el copete, el olor que sale del horno te va a indicar que ya están hechas. De todas formas también puedes comprobarlo introduciendo un pincho y observando que sale limpio.
En mi horno aproximadamente unos 15 minutos.

Colaboración de mi hijo


Le gusta tanto que ha estado todo el tiempo colaborando y no ha protestado ni siquiera cuando ha tenido que ir dos veces a la tienda porque la primera vez no había azúcar y la segunda me faltaba algo de aceite.




Si te ha gustado, compártelo:
¿TE APETECE?:   Tarta de cuajada con galletas

¿No tienes robot de cocina?

Si todavía no tienes un robot de cocina, te dejo aquí nuestra guía de compra de los mejores robots de cocina.

Si no tienes robot, no te imaginas trabajo que quita en la cocina y el tiempo que ahorras, para mi es un salvavidas.

Los Mejores Robots de Cocina

4 comentarios en «Magdalenas de convento, con y sin thermomix»

Deja un comentario