Pechuga de pollo rellena de espinacas con queso

Me gusta cocinar, me han enseñado, que en una casa donde se cocina el invierno es menos frío y el verano es más agradable.

Disfruto de todas las etapas de la preparación de un buen guiso: pensar que voy a elaborar, salir a comprar para seleccionar los mejores productos, meterme entre cacharros con un montón de alimentos y empezar a transformarlos hasta convertirlos en una comida suculenta.

Pero aún me gusta más ver como los demás disfrutan con la comida que he preparado, y si al terminar me piden la receta ya me esponjo de satisfacción.

A fin de cuentas cocinar y comer rico con las personas que queremos es una delicia.

Siguiendo la tradición de cocinar en casa, empece con los platos de mi familia, después dí el paso de reinventar recetas y pasé a buscar recetas actuales con sabores nuevos.

Con cada ingrediente que voy añadiendo, ya sean especias, condimentos o inspiraciones, consigo que el recetario familiar se vaya enriqueciendo. Y de paso mis hijos van entrenando su paladar, aprendiendo a comer bien.

Afortunadamente, en la actualidad, compartir recetas no solo es un placer, sino un deber para la comunidad. La mayoría hemos aprendido que es una satisfacción enseñar y aprender a cocinar buenos platos.

Ahora estoy en el camino de compartir y recibir, probando nuevas recetas de amigas que cocinan de maravilla. Y de una de estas amigas, en concreto de Alhambra Real, es la receta que os presento hoy, adaptada un poquito al gusto de mis hijos.

¿Qué necesitamos? (5 raciones)

5 pechugas de pollo. (También puedes hacerlo con filetes de pollo, necesitas menos tiempo de horneado)
100 gr. de espinacas
125 gr. de queso (las he hecho con queso azul, puedes hacerlo con roquefort, con queso de cabra…, con el que más te guste)
2 huevos
pan rallado
queso en polvo
pimentón
sal
pimienta negra
tomillo

¿Cómo las hacemos?

Si has comprado pechugas, las abrimos en libro y salpimentamos por dentro y por fuera.

Picamos las espinacas crudas, en juliana y las mezclamos con el queso.

Rellenamos las pechugas o los filetes con esta mezcla

Las cerramos con unos palillos.

En este momento tienes dos opciones para terminarlas.
Primera opción:  Pones por fuera un poquito de tomillo, pimentón picante o dulce según prefieras un poquito de aceite y al horno. Esta es la receta literal de Alhambra Real


Segunda opción: Pensando en mis hijos he buscado una forma para que les resultara más atractiva. Batimos los huevos, añadimos el pimentón, el tomillo, queso en polvo y pan rallado. Queda como una pasta.

Rebozamos las pechugas o filetes con ella, de esta forma conseguimos una corteza muy crujiente.
Pones un chorreón de aceite en la fuente y al horno

En ambos casos el horno a 190º, con calor arriba y abajo, para las pechugas necesite, 8 minutos por cada lado (total 16 minutos), sin son filetes seguro que se hacen mucho antes, hay que tener cuidado de no pasarnos para que queden jugosas.

A mitad de cocción las damos la vuelta, y los últimos dos minutos si las hemos hecho sin el rebozado podemos añadir un poco de queso rallado para gratinarlas.

Si te gustan las salsas puedes acompañarla con una salsa mostaza que combina de maravilla.
Para la salsa mostaza
2 filetes de anchoa
1 cuchara de mayonesa
1 cucharadas de mostaza
1 cucharadita de vinagre de jerez
100 ml de aceite de oliva virgen extra
pizca de sal

En el vaso de la batidora pones; los filetes de anchoa, la mayonesa, la mostaza, el vinagre, el aceite y la pizca de sal y mezclamos hasta que este todo bien amalgamado

Si lo haces en thermomix 1 minuto velocidad 6.

Colaboración de mi hijo
En primer lugar;  protestar porque iba a estropear el pollo con las espinacas, y él no pensaba colaborar con estos experimentos tan raros, … , y después comerlo encantado, porque la combinación le gusto mucho.

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