La cocina esta abierta a la diversidad y rompe cualquier frontera, porque se alimenta y aprovecha todas las culturas y conocimientos.
En la cocina se unen geografía, colores, texturas, aromas, sabores… favoreciendo que crezca, progrese, evolucione y mejore.
Siempre está en continua transformación; aunque sigamos una receta al pie de la letra y la mano que cocina sea la misma, el resultado siempre es un poco diferente.
Incluso los mismos ingredientes tienen diferentes sabores y matices dependiendo de como los mezclamos, que cantidades utilizamos o a que temperatura los presentamos.
La consecuencia es que los fogones son un camino para la creatividad y la búsqueda de nuevas composiciones.
La receta que hoy presento es una combinación de todo lo que acabo de expresar; mezclamos distintas culturas gastronómicas consiguiendo un toque exótico, además te permite utilizar la intuición.
Diviértete con ella y prueba las cantidades de los ingredientes hasta conseguir atrapar el punto que mejor se ajuste a tu gusto.
¿Qué necesitamos?
1 o 2 guindillas
1 o 2 ajos
1 pizca de jengibre
1 chorrito de jerez dulce
1 pizca de wasabi
1 chorrito de vinagre
1 chorrito de soja
100 ml. de aceite de oliva
sal
1/2 pimiento verde
1/2 pimiento rojo
1/2 cebolla morada
1/2 tomate pelado
1 huevo cocido
¿Cómo lo hacemos?
Picamos el huevo y las verduras en cuadraditos (he utilizado una mandolina)
Vamos a preparar la salsa, como has podido ver he puesto diferentes cantidades de los ingredientes, utiliza más o menos según te guste más o menos fuerte. Te recomiendo empezar con menos cantidad e ir añadiendo según compruebes el sabor.
En el vaso de la batidora o de la thermomix ponemos; el aceite de oliva, guindilla/s, ajo/s, jengibre, vinagre, sal, wasabi, soja, jerez y el batimos a velocidad media hasta que esté bien ligado y a nuestro gusto.
Lo vertemos sobre el picadillo anterior y lo dejamos al menos media hora dentro del frigorífico para que macere. Ya lo tenemos listo.
Te voy a dar dos ejemplos para utlilizarlo:
Huevas de merluza con vinagreta
Para 300 gr. de huevas frescas:
Sumergir las huevas en agua fría y sal durante 2 o 3 horas, para que desangren y tras la cocción queden sazonadas.
Ponemos en una olla; 1/2 cebolleta, un poquito de perejil, un trozo de puerro, un pizca de vino blanco, una pizca de aceite de oliva y sal.
Lo cubrirmos con agua y hervir 10 mn.
Escurrir las huevas de la salmuera y meterlas en el caldo, arrimar al fuego a fuego muy suave.
Cuando hierva, retirar la cazuela del fuego y dejar que las huevas enfríen en el caldo. Una vez frías, escurrirlas y pelarlas con cuidado.
Si compramos las huevas ya cocidas nos incorporamos en este punto.
Tenemos dos posibilidades de presentación; una vez cocidas y cortadas, añadimos la salsa y listas.
Otra presentación es rebozar huevas con harina de fritura y huevo y freírlas durante un par de minutos.
Las servimos acompañadas de la salsa.
Mejillones con vinagreta
Limpiamos los mejillones y los ponemos en una cazuela con agua, laurel, sal y limón, hasta que se abran.
Podemos cocerlos al vapor, en la thermomix.
Y los presentamos aliñados con esta salsa.
Colaboración de mi hijo
El se ha encargado de jugar con la salsa hasta conseguir el punto que más le ha gustado.





